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Para las mamás que trabajan y desean seguir amamantando.

El amamantamiento representa la mejor forma de estrechar la relación madre- hijo debido a que la afectividad va a ser reforzada por el contacto corporal y las atenciones maternas. Además, hay muchos otros beneficios a corto plazo, como el adecuado crecimiento del bebé y en la madre disminuye el desarrollo de anemia, el riesgo de hemorragia post parto y es un anticonceptivo natural. A nivel de economía del hogar presenta un gran ahorro ya que no hay que comprar sustitutos de leche materna.

En nuestro país las mujeres representan el 50.3% de la población total, de las cuales la mayoría se concentran en zonas urbanas, y son las que cada vez más ingresan y reingresan al mercado laboral asumiendo un rol importante en la población económicamente activa. Entonces, es vital entender que nuestra participación en el mundo laboral tiene una doble significación, ya que aportamos en la generación de servicios y, además, somos capaces de engendrar y amamantar, lo que hace posible la subsistencia de la humanidad, es decir damos a la sociedad un trabajo de otra naturaleza, el que a menudo no es suficientemente valorado.

Trabajar y ser mamá ¿se puede lograr?

Claro que sí, para que esta transición sea fácil, cómoda y el vínculo con tu bebé se siga manteniendo es necesario saber que en nuestro país existen leyes que protegen la lactancia materna, por ejemplo:
Las madres trabajadoras tienen derecho al descanso pre y post natal que hacen un total de 90 días (3 meses).
Tienen derecho también a la hora de lactancia, la que se inicia después de los tres meses de descanso, cuando regresan a trabajar. Esta hora se puede tomar al inicio o al final de la jornada laboral.
El uso de lactarios (espacios exclusivos para la extracción y conservación de la leche materna) en el sector público y privado permite a la mujer en etapa de lactancia el uso de estos espacios, por ejemplo, si se encuentra en jornada laboral de 8 horas tiene derecho a asistir en dos oportunidades, con media hora de duración por cada uso.

Pasos a tener en cuenta 20 días antes del retorno al trabajo:
  • Ensayar la extracción de leche de forma manual o mecánica (bombas).
  • Proveerse de pomitos de vidrio o plástico duro con tapa hermética de 30 y 60 ml.
  • Almacenar la leche extraída, rotulada con plumón indeleble con fecha y hora.
  • Ponerse en contacto con el servicio social del trabajo, averiguar la existencia de un lactario y las condiciones de uso.
¿Cómo almacenar la leche materna?

Te enseñamos a través de este cuadro de tiempo y temperaturas a guardar tu leche en forma segura.

¿Almacenaste con éxito tu leche materna? Ahora te falta otro paso, descongelarla  y calentarla para dársela a tu Bebé. 

Paso 1. Descongelar durante la noche. Para ello, deberás sacar la leche del congelador la noche anterior. Esta leche deberá ser administrada en las 24 horas siguientes, si no se descartará.

Paso 2. Si desea descongelar inmediatamente, descongelar bajo un chorro de agua caliente.

Paso 3. Calentamiento. La leche materna no se hierve, no se calienta al microondas, para evitar la pérdida de ciertas vitaminas y proteínas. Se calienta en baño María, una vez calentada agite suavemente para que la leche se mezcle.

Paso 4. Alimentación del bebé con leche extraída: Alimentación con cucharita. Alimentación con vaso. Alimentación con biberón.

Marita Ibarra Ríos. / Obstetra- Consultora Internacional en Lactancia Materna (IBCLC) / Preparación pre y post natal en Wawas&Mamis / Teléf.: 997350516. / marita_ibarra@hotmail.com

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