Inicio / Familia y Salud / Los ácaros, causantes de alergias

Los ácaros, causantes de alergias

El nuevo estilo de vida de los seres humanos basado en actividades fundamentalmente al interior de ambientes cerrados ha influido enormemente en el aumento de las enfermedades alérgicas respiratorias en general.

El polvo al interior de la casa es la principal fuente de sustancias que producen alergias. Este es un ecosistema compuesto por una mezcla de materia inorgánica y orgánica, que incluye ácaros, derivados dérmicos de animales, fibras, esporas de hongos, escamas de piel humana, bacterias, virus, pólenes, insectos, restos de alimentos y plantas de interior. El material inorgánico que contiene el polvo no produce sensibilización alérgica, mientras que el componente orgánico existente puede actuar como irritante o como alérgeno.

El componente orgánico está constituido por proteínas que al ingresar a la vía respiratoria generan una reacción orgánica mediada por una substancia que se llama IgE y eso es lo que produce lo que conocemos como alergia. Estas sustancias se llaman alérgenos.

La alergia

Para que una persona responda con reacción alérgica existe una predisposición genética y también va a depender de la cantidad de alérgenos en el aire y el tiempo expuesto a estas sustancias
Los ambientes cerrados en ciudades con elevados niveles de humedad como es el caso de Lima tienen la característica de contener suspendidos en el aire muchos alérgenos.
La doctora Teresa Carrillo Diaz, médico española especialista en alergología dice que “cuando permanecemos largos periodos de tiempo en estos ambientes cerrados, respiramos aire rico en sustancias potencialmente alergénicas y en concentraciones muy superiores que en el exterior, lo que facilita la aparición de alergia al polvo”.
El contenido de alérgenos en el ambiente depende de las condiciones ambientales del lugar donde se habita. Los lugares húmedos y con temperaturas medias son los que tienen mayor concentración de alérgenos que los lugares secos o extremadamente calientes y fríos. Hoy se conoce que los alérgenos más importantes en el aire de las casas son los ácaros, que se concentran fuertemente en alfombras, peluches, colchón y almohadas.

Los ácaros

Los ácaros son una subclase de arácnidos, de los que existen casi 50 mil especies descritas de un total de entre 100 mil y 500 mil especies que todavía no han sido clasificadas. Se encuentran distribuidos por todo el mundo, adaptados para vivir en todos los medios conocidos del planeta. El rango de temperatura para su reproducción es muy amplio (5º-30º C), aunque la temperatura óptima es de 25º C; los ácaros se encuentran de forma habitual en domicilios, especialmente en colchones, almohadas y alfombras. Este alto grado de diversidad de hábitat se corresponde con un elevadísimo grado de variabilidad de formas, tamaños, estructuras y comportamiento.


Estos ácaros son inofensivos para el hombre y son sus residuos fecales los que poseen un gran poder alergénico. Su ciclo de crecimiento (de huevo a adulto) es de 25 días a 25º C, y la mayoría de ellos viven entre dos y tres meses, a lo largo de los cuales realizan una o dos puestas de huevos que suelen contener entre 20 y 40 unidades.
Las heces de los ácaros son los que al ser suspendidos en el aire ingresan a la vía respiratoria y las proteínas existentes en ellas son las que inducen la liberación de IgE y es este el momento que se inicia la alergia respiratoria que con mayor propiedad se conoce como Híper Reactividad Bronquial. Al contacto con los alérgenos de los ácaros, además, se desarrollan reacciones como la Rinitis Alérgica, muy común en nuestro medio. De no tratarse a tiempo estas alergias, la persona, principalmente los menores, podrían desarrollar asma.

¿Cómo evitar el efecto de las heces de los ácaros?
  • Generar en los niños actividades al aire libre la mayor cantidad de tiempo posible con mucha actividad física.
  • Eliminar de la habitación de los niños todos aquellos objetos que acumulen polvo: Alfombras, juguetes de peluches, estantes de libros. También es muy importante el uso de cobertores de almohadas y de colchones anti ácaros que son unos textiles fabricados especialmente con un tipo de fibra y tensión del tejido que evita que las heces de los ácaros salgan de los colchones o almohadas al medio ambiente que respira el niño.
  • Aspirado de las alfombras, los sofás y todos aquellos muebles capaces de almacenar polvo.
  • Los estantes de libros o de juguetes en los cuartos de los niños deben ser desempolvados diariamente con paños húmedos limpios.
  • Al interior de las viviendas usar purificadores de aire que contengan substancias antiácaros.

Dr. Javier Torres-Goitia Caballero / Pediatra – Neumólogo / Pediatras Asociados

Compartir en
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPrint this pageEmail this to someone

Agregue un comentario

Powered by moviekillers.com